Salón de la Fama

 

Jim Humble

Jim Humble es un nombre para muchos desconocido, pero se trata del primer hombre en difundir por el mundo que el dióxido de cloro es capaz de curar diferentes enfermedades, incluso el cáncer y el autismo. Lo llamó la “cura milagrosa”. 

Este norteamericano trabajó en el área de minería buscando oro. Su versión y discurso sobre el dióxido generó tal credulidad en la gente que en algunas regiones, particularmente de Sudamérica, como en Bolivia, usan este producto industrial como alternativa de tratamiento del coronavirus (Covid-19).

“El dióxido de cloro se está usando desde hace bastantes años como un medicamento, pero es un reactivo industrial, así que difícilmente va a curar una enfermedad, y menos oxigenar las células, como dicen. Después de tantos años no existe aún una investigación científica que demuestre alguna efectividad”, dijo en entrevista con ANF, el científico y médico boliviano, Roger Carvajal.

De acuerdo a su libro The Miracle Mineral Solution of the 21st Century (La solución mineral milagrosa del siglo XXI), en 1996, Humble, con conocimientos en minería, fue contratado para extraer oro de unas minas en Guyana.

Y al igual que ocurre en toda operación minera, durante este trabajo en las selvas tropicales parte de sus trabajadores enfermó de malaria. En el lugar no se contaba con medicinas o atención médica; lo único que tenía era una sustancia conocida en ese momento como “oxígeno estabilizado”, que llevaba siempre en sus viajes para potabilizar el agua.

Este elemento del oxígeno estabilizado era clorito de sodio, que, al ser desestabilizado, se convierte en dióxido de cloro, pero él asegura en su libro que en ese momento no lo sabía. Así que se lo dio de beber a los enfermos. Y, pocas horas más tarde, afirma que sanaron.

Comenzó así el discurso de lo que denominaron “el descubrimiento del mineral milagroso”

 

ANDREAS LUDWIG KALCKER

Así se describe don Andreas Ludwig Kalcker

A todo ser humano le gusta ser feliz, y yo no soy diferente.
Cuando te sientes sano, fuerte y vibrante eres capaz de poder hacer físicamente lo que deseas, pero cuando nuestra salud empieza a menguar, todo lo relacionado con la vida… sufre.

Después de haber tenido una vida más materialista en los años 90, he aprendido que la verdadera felicidad está dentro de uno mismo y no en lo que uno tiene. Porque al final uno no tiene las cosas, sino que las cosas le tienen a uno. La verdadera felicidad nace del hecho de hacer feliz a otra persona. ¿Existe algo que nos pueda hacer más felices que salvar una vida? aunque parezca imposible, ¡todos podemos hacerlo!

Mientras el hecho del nacimiento quizás sea el impacto emocional más grande que podemos experimentar, igual que el hecho de perder a tu pareja, que una madre pierda a su hijo o que un hijo pierda a su padre, significa vivir los impactos emocionales negativos más fuertes que podemos sufrir, a parte de nuestra propia muerte.
Creo que a todos nosotros nos gustaría poder ser héroes salvando las vidas de otras personas, ya sea rescatándolas de un ahogamiento o salvándolas de un incendio o un accidente de coche. Me parece que esta es la razón por la que muchos jóvenes estudian medicina, ya que lo hacen con el fin de ayudar y curar.

Nosotros necesitamos saber que hay un camino para la salud, cuando al parecer nos han dicho que ya no hay nada que hacer. No hay que perder la Esperanza… JAMÁS.
Al descubrir por mi mismo que existen más alternativas de las que la medicina convencional nos ofrece, se me han abierto los ojos y desde entonces me dedico a investigar sobre una sustancia conocida como MMS, que en realidad no es otra cosa que dióxido de cloro, uno de los desinfectantes más utilizados durante más de 100 años  en la historia humana sin crear resistencias.

Bueno pido disculpas… hay que admitir que sí crea resistencias, ya que existen algunos detractores que consideran que es una sustancia peligrosa y venenosa. Por lo tanto, se trata pues de un tema controvertido, pues es como cuando una persona está intentando explicar a los defensores de la tierra plana, que la tierra en realidad es redonda… pero esto choca con las ideas de un alemán cabeza cuadrada  como yo… 🙂

Le invitamos a leer más siguiento este link: “Sobre mí”